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"Hay personas tan pobres en este mundo que lo único que tienen en la vida es dinero."


No confundas tener pocos recursos económicos con pobreza. 


Conozco personas con mucho dinero que en este momento están sufriendo problemas de diabetes. La diabetes está relacionada emocionalmente con la falta de felicidad en la vida. No estoy hablando de alegrías pasajeras, sino de la felicidad real: esa felicidad que te llena cuando abrazas a tu madre después de mucho tiempo, cuando tienes a tu primer hijo o cuando finalmente celebras ese logro tan importante que tanto te costó conseguir.


Esta felicidad es diferente a las alegrías pasajeras. Esas alegrías no son malas, pero tampoco alimentan el espíritu. Hablo de esas alegrías que se producen cuando nos reímos con amigos en algún bar, o en un día particular que salimos con ciertas personas que son irrelevantes en nuestras vidas, cuando vemos un video que nos hace reír. Esas alegrías son diferentes, no son realmente felicidad; son parte de la felicidad, pero no la felicidad en sí.


Cuando nos dedicamos a obtener este cúmulo de pequeñas alegrías y no nos llenamos de aquello que nos hace felices, el espíritu comienza a carecer de ese dulce que lo alienta cada día, el alma se debilita y es entonces cuando vienen la diabetes y la leucemia. El cuerpo comienza a llenar su sangre del azúcar que no llega al espíritu, esa es su forma de advertirte que necesitas empezar a vivir en paz, en armonía, vibrar en felicidad... Mirar el mar y sumergirse en ese profundo atardecer, contemplar las montañas y respirar aire puro mientras las ráfagas de viento golpean tu rostro, eso es felicidad, el disfrute divino que llena tu mente, tu corazón, tu alma y tu espíritu. Esa es la verdadera riqueza.


Cuando hablamos de dinero en particular, también hablamos de riqueza. El dinero nos da la capacidad de salir, viajar, conocer esos entornos maravillosos que nos llenan de felicidad, especialmente cuando podemos hacerlo junto a los seres que amamos de verdad: padres, hijos, hermanos, pareja, mascotas, etc.


El problema surge cuando, al querer proteger demasiado el dinero que tenemos, nos amargamos y nos alejamos de cualquier tipo de felicidad real. Es entonces cuando llega el sufrimiento y el miedo a perder lo conquistado. "El conquistador, por cuidar su conquista, se vuelve esclavo de lo que conquistó". No sé de quién es la frase, pero la escuché de Facundo Cabral, y me parece que tiene toda la razón.


Entonces nos damos cuenta de que tener mucho dinero no significa riqueza, solo significa tener mucho dinero, tanto que muchas personas, aún teniendo dinero, no saben en qué invertirlo. Solo lo tienen ahí y no se les ocurre nada, ni siquiera intentan invertir porque tienen miedo de perder (lo cual es algo normal en los negocios, no siempre se gana). Pero hablo de que se quedan allí sufriendo y tratando de evitar perder su dinero. Lo curioso es que este sufrimiento se transforma en diabetes y terminan gastándolo en medicinas y esas cosas.


Por otra parte, una persona que no tiene dinero pero que vibra en felicidad tiene todos los motivos para ser próspera y conquistar sus objetivos, para salir adelante. Es allí donde encontramos la verdadera riqueza, en la capacidad de desarrollarnos física, mental y espiritualmente, llenando nuestra vida de prosperidad en el amor, en la economía y en la salud.


En definitiva, puedes ser pobre teniendo mucho dinero, o puedes ser rico y crear una fortuna en todos tus aspectos, aunque en este momento no tengas un solo centavo. P.I.

"El agradecido con lo poco abre las puertas a lo mucho". 

Definitivamente, este es un gran axioma que nos habla de la importancia de agradecer y de disfrutar las pequeñas cosas que la vida nos ofrece cada día.


Todos los seres humanos tenemos proyectos, ambiciones, sueños y anhelos. Quisiéramos que se cumplieran rápidamente y sin mucho esfuerzo. Lo curioso es que si la vida, Dios, el universo o cualquier fuerza en la que creas te diera esos deseos sin pasar por algunos filtros, podría ocurrir una catástrofe. Imagina por un momento que todos pudieran obtener todo lo que desean al instante. Por ejemplo, si fuera tan sencillo desear una casa en particular, se crearía un conflicto terrible, ya que varias personas podrían desear la misma casa y se estaría cambiando constantemente. Ahora, si llevamos esto a un nivel más complejo, como los gobernantes de los países, sería desastroso, ya que solo pedirían conquistar territorios sin medida.


La razón por la cual la vida no te permite acceder fácilmente a tus deseos no es porque no quiera que los consigas, sino porque primero debes hacer méritos adecuados para lograrlo. De esta manera, también aprenderás a administrarlo de la mejor forma posible.


Imagínate por un momento que deseas un Ferrari o un Rolls Royce, y al día siguiente alguien llega a tu puerta y te entrega las llaves de tu nuevo auto. En ese momento, te sentirías genial, ¡pero luego te llegarían una serie de cobros por correo electrónico! Tales como el seguro de tránsito, la revisión técnica mecánica, los impuestos, etc. Son pagos necesarios y comunes para este tipo de vehículos. Imagina que recibes el auto y no tienes dinero ni siquiera para la gasolina. Es por eso que la vida te da la oportunidad de aprender y de hacerte merecedor de aquello que deseas. Te brinda la oportunidad de prepararte para que puedas disfrutar, aprovechar y mantener ese logro que tanto anhelas, ya sea una posesión material o incluso una persona con la que deseas compartir tu vida.


Una de las razones principales por las cuales no obtienes rápidamente lo que quieres es probablemente porque te niegas a analizarte a ti mismo concienzudamente. Debes encontrar fallas en tu forma de pensar, concebir las cosas, hablar y actuar. Es indispensable pasar por este proceso, recorrer el camino y parte de este recorrido implica ir obteniendo paso a paso esos logros. Y no me refiero solo a la estabilidad económica, también a la estabilidad emocional. Hay muchas personas que han ganado la lotería, pero después de dos años no solo no tienen ni un centavo en el bolsillo, sino que han adquirido muchas deudas. Entonces, vemos que es sumamente importante aprender a administrar el dinero (en este caso) y, si hablamos de pareja, por ejemplo, es exactamente igual. Es un proceso paso a paso, un análisis diario sobre la persona que eres y el tipo de ser que quieres a tu lado. Es un proceso de mejora diaria de tu autoestima, para amarte más y no permitir que cualquiera ocupe un lugar tan importante en tu corazón y en tu vida.


Cuando agradeces por esos pequeños logros y cada pequeño triunfo, tu cerebro interpreta esa situación como algo favorable, algo que te agrada, y genera dopamina. Lo interesante es que el cerebro, en su búsqueda de más dopamina, encuentra formas de conquistar tus objetivos.


En conclusión, es importante agradecer y disfrutar de cada pequeño logro que conquistas, ya que son los pasos, los escalones que te llevan a tu objetivo, a tu gran conquista.




"Tu libertad termina donde comienza la de los demás." jean Paul Sartre. 

Es muy común encontrarnos con todo tipo de personas en nuestro día a día. Pero, ¿te has encontrado con aquellas personas que, sin importar el entorno ni las personas presentes, solo se disponen a hacer lo que les place sin considerar si incomodan a los demás? Estos individuos tienden a ser bastante egoístas en este aspecto.

A menudo, nos encontramos con personas en el metro que ponen los pies en una silla y el bolso en otra, sin preocuparse de que haya otras personas de pie que desean tomar asiento. También están aquellos que reproducen su música a un volumen muy alto o tiran basura en la calle. Estas situaciones generalmente nos generan mucha ira y desprecio hacia estas personas.

Estas actitudes nos hablan de una herida de la infancia que afecta a aquellos que no respetan los espacios de los demás. Indican una gran necesidad de ocupar un espacio y llamar la atención, lo cual posiblemente se deba a que experimentaron abandono o represión en sus hogares. Intentan llenar ese vacío o sentirse valorados a través de la atención que obtienen al comportarse de esta manera.

En realidad, debemos comprender que estas personas viven en una carencia emocional. Estos comportamientos son simplemente un grito desesperado en busca de atención para sentirse escuchados, útiles y valiosos.

Hoy quiero invitarte a analizarte a ti mismo/a. Si encuentras algún aspecto de tu vida en el que te comportes de esta manera, te animo a transformarlo y mejorar como persona. Esto te conducirá a una verdadera transformación y una mejora considerable en tu vida, no solo a nivel emocional, sino también espiritual y económico.

Si conoces a alguien que se comporta de esta manera, ofrécele tu comprensión y supera tu desagrado con amor y comprensión. Recuerda que el respeto es fundamental para una buena convivencia, y la energía que emana de tu mente regresa a ti de alguna forma. Por lo tanto, es mejor irradiar amor y comprensión que ira y desprecio.


Gracias por acompañarme en este blog ¡Paz Inverencial! 🙏